Alivia el estrés.
Su contenido en magnesio hace que el sistema nervioso se calme y de ese modo alivia el estrés de modo natural.
Consumir apio en la cena puede ayudar a mejorar el sueño.
Trata el mal aliento.
Masticar un trozo de apio refresca el aliento.
Ayuda con la digestión.
Su gran contenido en agua y fibra soluble ayuda al buen funcionamiento del tracto digestivo evitando y tratando el estreñimiento.
Salud ocular.
El apio contiene vitamina A que es beneficiosa para la salud de los ojos. Además muchos de los nutrientes que contiene el apio protegen a los ojos de la degeneración macular.
Propiedades anti-envejecimiento.
Los antioxidantes que contiene este vegetal ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres, así como la vitamina E que contiene que favorece la salud de la piel manteniéndola nutrida e hidratada evitando así el envejecimiento prematuro.
Afrodisiaco.
El apio contiene androstenol y androstenona, dos compuestos conocidos por aumentar el deseo sexual.
Ya sabes que puedes consumirlo comoquiera, pero te dejamos a continicuón la receta del jugo que es una de las mas elegidas…
Jugo de Apio: Receta Casera
- 4 a 5 tallos de apio fresco (orgánico si es posible)
- 1 vaso de agua filtrada (opcional, para licuar)
- Jugo de medio limón (opcional, para sabor y vitamina C)
Preparación:
- Lava muy bien los tallos de apio para eliminar tierra o pesticidas.
- Corta en trozos pequeños para facilitar el licuado.
- Coloca el apio en una licuadora con el vaso de agua (si deseas una textura más líquida).
- Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
- Opcional: Puedes colar el jugo si prefieres una textura más suave.
- Agrega el jugo de limón si lo deseas.
- Modo de consumo:
- Bebe un vaso en ayunas, al menos 15 minutos antes del desayuno.
- Lo ideal es tomarlo durante 7 a 15 días seguidos para notar sus efectos.