Cómo preparar infusión de ortiga
La infusión es la forma más común y segura de consumir ortiga, ideal para aprovechar sus propiedades depurativas, digestivas y antiinflamatorias.
Para prepararla, se utilizan hojas secas de ortiga. Se añade una cucharadita por taza de agua caliente, se tapa y se deja reposar entre 10 y 15 minutos. Luego se cuela y se bebe.
Puede consumirse una o dos tazas al día, preferentemente por la mañana o al mediodía.
Cómo preparar ortiga cocida como alimento
La ortiga también puede consumirse como verdura, de forma similar a las espinacas.
Primero se lavan bien las hojas frescas utilizando guantes. Luego se hierven durante 5 a 10 minutos. Una vez cocidas, pierden completamente su capacidad urticante y pueden añadirse a sopas, tortillas, guisos o salteados.
Este método permite aprovechar su alto contenido mineral y vitamínico.
Cómo preparar extracto o macerado de ortiga
El macerado de ortiga se utiliza tradicionalmente como apoyo depurativo y fortalecedor.
Se colocan hojas secas de ortiga en un frasco de vidrio y se cubren con alcohol de consumo o glicerina vegetal. Se deja reposar en un lugar oscuro durante varias semanas, agitándolo ocasionalmente. Luego se filtra y se conserva en frasco oscuro.
Este tipo de preparación debe usarse con conocimiento y moderación.
Uso externo de la ortiga
La ortiga también puede utilizarse de forma externa para el cuidado del cabello y la piel.

La infusión concentrada se aplica como enjuague capilar para fortalecer el cabello y estimular el cuero cabelludo. También puede utilizarse en compresas sobre la piel, siempre evitando heridas abiertas.
Precauciones importantes
Aunque la ortiga es una planta natural, no está exenta de precauciones. No se recomienda su uso prolongado sin supervisión en personas con problemas renales graves, embarazo, lactancia o que consuman anticoagulantes o medicamentos para la presión.
Siempre es aconsejable comenzar con pequeñas cantidades y observar la respuesta del organismo.