Posibles efectos del café en personas mayores de 60 años
Los especialistas en geriatría señalan que el consumo de café, incluso sin azúcar, puede influir en varios aspectos de la salud del adulto mayor. Algunos de los más relevantes son:
Aumento de la presión arterial: la cafeína puede elevar temporalmente la presión, lo que requiere precaución en personas con hipertensión.
Alteraciones del ritmo cardíaco: en personas sensibles, puede provocar taquicardia o palpitaciones.
Insomnio y descanso de mala calidad: el sueño profundo tiende a reducirse con la edad y la cafeína puede agravar este problema.
Acidez y reflujo: el café estimula la producción de ácido estomacal, lo que puede generar molestias digestivas.
Pérdida de calcio: un consumo elevado puede afectar la absorción de este mineral, importante para la salud ósea.
Interacción con medicamentos: la cafeína puede interferir con algunos fármacos para la presión, el corazón, la tiroides o el insomnio.
El mito del café como bebida totalmente neutra
Muchas personas creen que, al no tener azúcar, el café se convierte en una bebida prácticamente inofensiva, similar al agua. Esta idea puede llevar a consumir varias tazas al día sin medir las consecuencias. La realidad es que el efecto del café depende de la cantidad, la concentración, el momento del día y la salud general de quien lo bebe.